A medida que los simuladores de vuelo modernos han evolucionado hacia el uso de sistemas de video cada vez más sofisticados – desde pantallas con grandes campos de visión horizontales y verticales hasta configuraciones de varios proyectores –, la atención al detalle es esencial para lograr la experiencia inmersiva que buscan los diseñadores. Un aspecto clave para optimizar la efectividad de estos simuladores de vuelo es la consistencia cromática entre cada imagen proyectada, ya que es la base para crear un conjunto uniforme a partir de varias imágenes. Esto se debe a que si los colores de una imagen son visiblemente distintos de los de la imagen contigua, el espectador notará de inmediato la diferencia y, en el caso de un piloto en entrenamiento, esto puede generar un nivel de distracción poco recomendable en una actividad mentalmente exigente.
La consistencia cromática entre cada imagen proyectada es la base para crear un conjunto uniforme a partir de varias imágenes
Entonces, ¿cómo debería el diseñador de un simulador de vuelo abordar este problema para garantizar que construye un simulador en el que cada imagen proyectada se vea uniforme ante los ojos del piloto? Para responder esa pregunta, primero tendremos que adentrarnos en el concepto de diferencia de color, en particular cómo se calcula, y luego analizar las distintas formas en que un diseñador puede minimizar las diferencias cromáticas con la tecnología disponible.
Cuando se habla de diferencia de color, los expertos suelen apoyarse en el espacio de color tridimensional CIELAB definido por la Comisión internacional de iluminación (CIE por sus siglas en inglés). Esto se debe a que los tres valores numéricos con los que el espacio de color CIELAB define las coordenadas de cada color en el espectro visual (L* para la luminosidad, y a* y b* para los cuatro colores de la visión humana: rojo, verde, azul y amarillo) permiten una cuantificación precisa y consistente de la diferencia entre cualquier par de colores, incluso aquellos con diferencias mínimas. El valor que se utiliza para representar la diferencia entre dos colores en el espacio CIELAB se conoce como Delta E y se obtiene básicamente calculando la distancia entre las coordenadas de ambos colores.
Con Delta E en mano, los expertos han ayudado a definir los distintos grados de diferencia de color tal como los percibe un espectador:
Delta E < 1 |
The viewer does not notice any difference between the two colors. |
1 < Delta E < 2 |
Only an experienced viewer can notice the difference between the two colors. |
2 < Delta E < 3.5 |
An unexperienced viewer can notice the difference between the two colors. |
3.5 < Delta E < 5 |
A clear difference between the two colors can be noticed by all. |
5 < Delta E |
The viewer sees two different colors |
Las diferencias de color entre proyectores son inevitables. Sin importar si los proyectores son de distintos fabricantes o modelos exactamente iguales de la misma línea de producción, la cantidad de componentes ópticos en el diseño de cada proyector – desde la fuente de luz hasta la rueda de color y el lente – genera variaciones producto del efecto acumulado de pequeñas desviaciones entre cada uno de estos componentes. Todos los fabricantes lo saben, por lo que casi todos los proyectores en el mercado incluyen alguna función, por ejemplo, la opción para ajustar la ganancia R/G/B, que permite al usuario hacer ajustes manuales al color de la imagen proyectada.
La mayoría de los proyectores ofrecen algún tipo de función para ajustar el balance de blancos (como la ganancia R/G/B) que te permite realizar ajustes manuales para mantener la consistencia del color
Para los diseñadores de simuladores de vuelo, esto significa que, sin importar los proyectores que elijan, ellos o los integradores de sistemas (SI) que dan mantenimiento a sus diseños, podrán ajustar los colores del proyector a su gusto incluso después de terminar la instalación, para lograr la consistencia cromática. Con este tipo de funciones de corrección de color integradas, los integradores de sistemas pueden obtener un Delta E de alrededor de 3 en cada imagen proyectada sin invertir mucho tiempo ni esfuerzo, mientras que un experto con herramientas como un colorímetro puede lograr valores Delta E de aproximadamente 2 dependiendo del tiempo dedicado.
Como se mencionó antes, la mayoría de los proyectores en el mercado ofrecen algún tipo de función de corrección de color que permite el ajuste manual de los colores. Pero aunque estas funciones ofrecen a quienes diseñan, instalan y/o mantienen simuladores de vuelo un control razonable sobre la consistencia cromática de sus sistemas de video, el grado en que pueden lograr verdadera consistencia aún requiere cierto esfuerzo y costo que pueden resultar onerosos, ya que como mencionamos anteriormente, para alcanzar un Delta E de 2 es preciso contar con un experto y las herramientas adecuadas, o pedir a un SI (también con herramientas) que dedique buen tiempo a ajustar la configuración del proyector.
Una solución más sensata sería que los proyectores utilizados vinieran pre-calibrados a un nivel de color consistente antes del envío, que es donde entra en juego la tecnología de pre-calibración de balance de blancos de BenQ, la tecnología tras el ajuste de balance de blancos de fábrica de BenQ (WBA). Mientras que el proceso utilizado por otros fabricantes para pre-calibrar sus proyectores depende simplemente de que expertos en color realicen calibraciones manuales que requieren mucho tiempo en el sitio de producción, similares a las mencionadas anteriormente – y con un costo que se traslada al usuario final –, la pre-calibración de balance de blancos de BenQ utiliza tecnología de punta que les permite lograr valores Delta E consistentemente bajos a una velocidad asombrosa que no afecta los costos de producción. Así, mientras que los competidores con su método tradicional pueden invertir bastante tiempo por proyector para obtener un Delta E de 3, la tecnología de pre-calibración de balance de blancos de BenQ es capaz de lograr un Delta E de alrededor de 2 en una quinta parte o hasta una décima parte del tiempo.
Diagramas de gama de color antes y después de la calibración de balance de blancos
La razón por la que pre-calibrar el balance de blancos tiene tanto impacto en reducir la diferencia de color y mejorar la consistencia cromática es porque, en la gran mayoría de los marcos de un video, los colores predominantes en pantalla son blancos o tienen elementos blancos. Basta con pensar en cuántos videos muestran el cielo (sobre todo los videos de simulación de vuelo) o fondos claros para darse cuenta del papel que juega el blanco en el color general, similar a por qué los pintores usan lienzos blancos. En este sentido, centrarse en obtener un blanco uniforme entre las imágenes proyectadas, como lo hace la tecnología de pre-calibración de BenQ, garantiza que los fondos de esas imágenes se mezclen fácilmente entre sí, lo que lleva inevitablemente al espectador a percibir uniformidad de color.
Mezclar imágenes proyectadas es como pintar en varios lienzos: primero pinta cada lienzo del mismo blanco, luego añade los demás colores para lograr un efecto unificado
A continuación se muestran modelos de la serie de proyectores de instalación de BenQ, que cuentan con el ajuste de balance de blancos de fábrica BenQ y que recomendamos para simuladores de vuelo.
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